Fin de semana en Croacia, las verdades ocultas

Fin de semana en Croacia

Fin de semana en croacia

Fin de semana en Croacia es una película de Netflix que se centra en la desaparición de una chica, y todo lo que esto revela. 

Es un filme con excelentes actuaciones, y buenos giros de trama, que te mantienen pegado a la pantalla, a la espera de la próxima escena. En esta, se tocan varios temas, como los peligros del turismo, las mentiras, la corrupción y la infidelidad. 

 

La llegada a Croacia

Beth y Kate son dos amigas que deciden ir a un viaje a Croacia, para reencontrarse después de un largo tiempo separadas. Allí, van de un lado a otro, haciendo turismo, y hablando sobre sus vidas.

Kate, quien gasta sin cesar de la tarjeta de su amante, habla sobre cómo terminó con su anterior novio, no busca nada serio, y solo quiere disfrutar de la vida. Por el contrario, Beth, habla sobre su bebé, y su esposo, se queja de que lleva más de un año sin tener intimidad con su marido, y menciona la depresión que le causó el parto, y ciertas circunstancias. 

Su amiga inmediatamente le aconseja que se olvide de todo eso, que aproveche de salir con algún hombre guapo de Croacia. Beth no quiere pensar en tal cosa, quiere relajarse, pero nada más, y se siente muy incómoda cada vez que Kate lo menciona. 

Ya en la noche, se van de fiesta a un bar, donde Kate no tarda en conseguir a un par de hombres atractivos, que deja junto a Beth, para que se anime. Por supuesto, ella evita lo más que puede el acercarse a ellos, sin embargo, se emborracha junto a Kate, y al día siguiente, no recuerda nada.

Fin de semana en croacia

La desaparición de Kate

Lo primero que llama la atención de Kate al despertar, aparte del hecho de no recordar nada, es encontrar en el suelo del apartamento un poco de sangre. Intenta llamar a Kate, pero no responde, pregunta por ella al casero, al taxi que las llevó el día anterior, e incluso al bartender del bar, pero nadie parece haberla visto después de esa fiesta.

Vemos a los chicos de la noche anterior, los cuales intentan huir, apenas la ven, pareciendo culpables. Pero, realmente no tienen mucho que ver con su desaparición, al contrario, son “hombres de compañía”, que fueron contratados por Kate, para que pasaran la noche con Beth.

Ella no puede creer que esto esté pasando, su amiga está desaparecida, le fue infiel a su esposo, no recuerda nada, y la policía se niega a hacer algo hasta un mínimo de 24 horas. Ahora, más consciente de lo ocurrido, insiste a la policía. Ellos le aconsejan que se haga las pruebas de drogas y abuso, con las cuales podrían armar un caso más sólido.

El problema es que estos resultados igual tardan otras 24 horas, por lo que, sin más que hacer en la estación, va por su propia cuenta a seguir buscándola. La única persona que la apoya es el taxista, Zain, que parece genuinamente preocupado.

Al salir los resultados, resulta que sí, tiene varias drogas en su organismo, por lo que empiezan una búsqueda más seria. Aun así, no hay ni una sola pista acerca del paradero de Kate. 

En medio de la búsqueda, el esposo de Beth aparece, afirmando que quiso ir a verla, ya que tenía por su seguridad. Poco después, se revela el cadáver de Kate en la morgue.

Beth usa su tiempo de despedida para desbloquear el teléfono de Kate con su rostro, con la intención de ver a quién llamó por última vez, y tener más pistas. Lamentablemente, se entera de que Kate y su esposo estaban en una relación, y que fue él la última persona con la que habló. 

Herida, Beth no deja de buscar al responsable de la muerte de Kate. Por desgracia, solo llegan más problemas, puesto que los investigadores averiguan el amorío de Kate, y comienzan a ver a Beth como a una criminal. 

Beth pronto se encuentra en un callejón sin salida, siendo declarada inocente, de momento, gracias a las diferentes coartadas de todos los que pudieron ser sus cómplices. Pero, esto no es suficiente, por lo que la mantienen vigilada.

En medio de tantas persecuciones, y enredos, Beth se da cuenta de las cámaras que hay por toda la posada en la que se aloja, dándose cuenta de que el posible asesino es uno de los policías. Las cosas terminan en más muertes, con un misterio que termina por decepcionar un poco. 

 

¿Vale la pena “Fin de semana en Croacia”?

En “Fin de semana en Croacia”, vemos cómo una persona puede ocultar tantos matices. Kate le miente a su amiga, la traiciona, paga a hombres para que pasen la noche con ella, en contra de su voluntad, y se gasta el dinero del marido de Beth en todo su viaje. 

El esposo, por su parte, mantiene esta farsa por todo un año, culpa a Beth por no ser suficiente, y finalmente, cuando las cosas se salen de su control, mata a Kate. Sin olvidar, claro, que intenta dejar que el caso se cierre con el policía como culpable, e intenta seducir a Beth para que no lo deje.

Incluso su amigo, el taxista, tiene relación con bandas criminales. Y, aunque estas relaciones terminan siendo solo por la cuestión de inmigración, sigue siendo alguien posiblemente peligroso a los ojos de Beth por un buen rato. 

Es una película que sabe manejar los giros de trama, pero, se siente un poco floja en su final, al revelar que se trata del esposo. Desde el momento en que lo vemos en Croacia comenzamos a sospechar, por lo que el final, aunque entretenido, resulta bastante predecible. 

A su vez, no se termina de explicar las motivaciones del esposo para ir a Croacia, en primer lugar, a tener una discusión que pudo tener por teléfono. Pese a esto, el filme se disfruta y se recomienda.