Sonic vuelve a apostar en grande, La familia Mitchell vs las máquinas

La familia Mitchell vs las maquinas

Mitchell vs las maquinas

Sonic Animation no es precisamente el estudio de animación más querido ni reconocido, sin embargo, aun así logra superarse a sí misma, y superar a los estudios más grandes, cuando se lo propone. La familia Mitchell vs las máquinas es, junto a Spider-Man: Un nuevo universo, las dos más grandes propuestas de este estudio, superando toda expectativa, gracias a su increíble animación, y excelente dirección.

 

Resumen

Seguimos la historia de Katie, una adolescente que acaba de finalizar el instituto, y se prepara para la universidad, ella es una chica “rara”, que ama hacer pequeños trabajos de grabación y edición, razón por la cual, quiere estudiar una carrera referente al cine. 

Tenemos a su padre, el típico hombre que nunca llegó a familiarizarse con el cambio a la era digital, que sigue prefiriendo las cosas naturales, y quiere recuperar el cariño y confianza que solía tener con su hija, cuando esta era más pequeña. Como es usual en estos casos, él no comprende a su hija, pensando que sus gustos no son una carrera fiable, y que los aparatos solo lo alejan más y más de su familia.

En un intento de pasar un poco de tiempo familiar antes de que su hija se vaya a la universidad, decide hacer el viaje en carretera, con toda la familia, para poder reforzar el lazo con su hija antes de que se vaya lejos por un largo tiempo. 

Aunque a ninguno le gusta la idea como a él, terminan aceptando ir, haciendo el viaje entre pequeñas discusiones. Todo da un giro cuando, de pronto, comienza el apocalipsis causado por las máquinas, por el cual la familia deberá unirse, y buscar la forma de sobrevivir, mientras salvan al mundo.

 

El giro a la animación “pasada de moda”

Si bien la animación es algo relativamente nuevo, desde el 2D tradicional, hasta el 3D y el CGI, que apenas se están expandiendo y mejorando, ya se presentan los primeros casos de animaciones “simples” o “aburridas”, que vienen a ser aquellas que se enfocan en retratar la realidad, así sin más. 

Esto es algo sumamente bueno cuando queremos plasmar historias que no podrían grabarse en la vida real, como puede ser Zootopia, donde cada personaje es un animal distinto, o el propio Río, en el que son aves las protagonistas. 

Pero, cuando se trata de contar una historia que “fácilmente” podría grabarse en live action, con un poco de CGI si acaso, y la animación no agrega prácticamente nada, centrándose en simplemente ser lo más realista posible,  lo cual… No es que sea malo, pero se siente como si no terminaran de exprimir todo el potencial de la película.

En La familia Mitchell vs las máquinas ocurre todo lo contrario, tenemos casi todas las formas de animación mezcladas entre sí, consiguiendo un resultado único, que nos transmite la visión de la protagonista de una forma completa, sin dejar absolutamente nada a la imaginación. 

El CGI se combina perfectamente con la animación tradicional en acuarelas y trazos, que pasa constantemente del 2D al 3D. Hay ciertos momentos en los que esto recuerda justamente al Spider-Man, un nuevo universo, y es que varios de los animadores encargados de esa película, participaron también en esta entrega.
Mitchell vs las maquinas

La visión de los directores

La cantidad de esfuerzo invertida en este estilo de animación no se debe a un simple capricho, pues tanto Michael Rianda como Jeff Rowe nos han hablado en más de una ocasión, mediante entrevistas, sobre cómo buscaban retratar distintas cosas de su propia vida, y la forma en que ven el mundo. Todo esto mediante el personaje principal, quien posee una imaginación tan activa, que termina plasmada en cada escena.

Katie, nuestra protagonista, es la chica “rara”, de gustos raros, con grandes y muy variadas ideas que desea realizar de alguna u otra forma, y que encuentra su pasión, dentro del arte cinematográfico. 

Ella muestra la forma en que suelen sentirse este tipo de personas, incomprendidas, y muchas veces solitarias, que no llegan a sentirse del todo bien consigo mismas hasta el momento en que conocen a más personas como ellas mismas, que comparten sus intereses. En el caso de Katie, conoce a estas personas cuando comienza a hablar con sus futuros compañeros de universidad.

Por supuesto, la protagonista no es el único personaje representativo de la cinta. Toda la familia en cuestión, la forma en que interactúan entre sí, los roces y problemas, así como los buenos momentos, todo eso es parte de la vida de los directores. 

Ellos afirman que más de un integrante de la familia está inspirado en su vida real, como Rick, el padre de Katie, que es muy parecido al padre de uno de los directores, siendo bastante obsesivo con lo que es la naturaleza, y las cosas “del pasado”, con cierto disgusto por los aparatos electrónicos.

O el hermano pequeño que ama a los dinosaurios, que es parecido a otro de los directores, que guarda una gran afición por los mismos. 

 

Los guionistas

Durante la película hay ciertos chistes y referencias que hacen recordar a cierta serie animada, Gravity Falls, de Disney. Esto no es nada raro, pues lo cierto es que varios de los guionistas del filme participaron en la creación de esa serie.

Con esto me refiero, por si no lo notaste, a pequeñas referencias, como el uso de marionetas en ciertas escenas, además de algunos chistes sueltos.