TQM, actuaciones exageradas y un pésimo mensaje

TQM

TQM, actuaciones exageradas y un pésimo mensaje

TQM es una película de Amazon Prime, que fue grabada y actuada por una variedad de mexicanos, colombianos y venezolanos, en Miami.

Se trata de una película que explora el tema del amor filial. Para esto, usa el tema de la herencia como un medio para ello, junto a actuaciones exageradas, una trama un tanto extraña, y varios huecos argumentales.

TQM llega a ser divertida por momentos, pero, no termina de ser una comedia, y en ningún lado vemos, o creemos, ese supuesto drama y suspenso que quieren vender. Es un filme un tanto entretenido, sin embargo, no es precisamente recomendable.

 

¿De qué trata TQM?

Comenzamos con su título, que hace un juego de palabras con las típicas siglas de «Te quiero mucho», siendo en realidad las siglas de «Te quiero matar». Este cambio de palabras, lejos de ser algo original, se utiliza normalmente como broma, por lo que entendemos su doble sentido con rapidez, aunque solo con eso nos damos cuenta por dónde va el asunto.

La película TQM sigue la historia de los tres hijos de la más importante psiquiatra de México, quien los ha citado en casa para temas importantes. Una vez allí, se muestran impacientes por saber qué ocurren, con cierta inquietud por las extrañas aptitudes de su madre.

Pronto nos damos cuenta de que quieren hablar de la herencia, a pesar de que la señora en cuestión aún sigue con vida, pero sí se nota bastante débil. Con esto, la discordia entre los tres hermanos no tarda en aparecer desde el momento en que piensan que pueden no haber recibido una herencia equitativa, como creían.

La madre hace todo un juego de esto, para revelar el testamento, tomar decisiones y más, tienen que convencer a uno de sus pacientes, con trastorno de personalidad múltiple, de ayudarlos. La idea de todo esto es que trabajen en equipo y no se dejen cegar por la codicia.

Por desgracia, como es de esperarse, los tres terminan buscando por su propio lado la forma de resolver el misterio y tomar la herencia para sí mismos. Lollipop, la menor de ellos, es quien menos interés parece tener en todo esto, mientras sus dos hermanos buscan «ganar» más activamente.

Por su parte, Lollipop seduce al paciente para que comience a soltar información. Poco a poco las cosas van escalando, con algunas discusiones, y claros signos de que están dispuestos hasta a matar por la herencia.

Es entonces cuando su madre regresa a casa, molesta y preocupada, al ver que su experimento resultó de tan mala manera. Ella solo quiere desheredarlos a todos y dejar el tema al fin de lado, sabiendo que ninguno de ellos fue capaz de verdaderamente cooperar para tener una herencia equitativa.

Pero, esto no termina tan fácilmente, puesto que el paciente psiquiátrico, al saber que ya todo terminó, asesina a los hermanos, dejando a Lollipop para el final. Ella, consciente del peligro, tiene un último momento de pasión, pidiendo al paciente que le deje una marca artística de sangre, para su colección de fotografías.

Y, como se veía venir, ella aprovecha este descuido para asesinarlo, cubrirse con su sangre, e ir por la herencia.

TQM, actuaciones exageradas y un pésimo mensaje

Crítica

El comienzo de TQM está muy bien logrado, introducen a los personajes y a sus circunstancias rápidamente, de forma consistente, por lo que no tardamos en saber a lo que nos enfrentamos.

Tenemos a dos hermanos que solo quieren vivir y viajar a costa de su madre, junto a Lollipop, quien también quiere dinero. Pero, ella parece estar demasiado entretenida tomándose fotos con temática suicida y homicida como para prestar mucha atención.

Simplemente, espera que le toque una buena parte, y toma acción únicamente cuando es necesario, con un rol más pasivo, pero que no pierde de vista su objetivo. Es justo por esto que se le facilita manipular al paciente, ya que no la toma como una verdadera amenaza.

Las actuaciones en todo momento son exageradas, pero, hasta estos momentos, no llegan al punto de arruinar la película, sino que le da un sentido cómico. Incluso con la llegada del paciente de múltiple personalidad, no hay un gran problema, él actúa ambas personalidades de forma bastante decente.

No es sino hasta la llegada de la madre, que todo va de mal en peor. Las actuaciones son cada vez más exageradas, además de incluir escenas que parecen paranormales, con una especie de cántico o brujería para manipular al paciente, y un aspecto de «vieja bruja» que termina de quitarle cualquier pizca de seriedad al asunto.

 

El mensaje

En TQM intentan darnos un mensaje sobre el amor filial, la codicia y poco más. Lamentablemente, no podemos tomar como ejemplo a una madre que somete a sus tres hijos a un experimento, mucho menos si, en medio de esto, los deja con alguien peligroso.

Sin olvidar que en un principio, los hijos estaban bastante a gusto con la idea de tener una herencia equitativa. No fue hasta que les dijeron que podrían perderla, que comenzaron a trabajar de forma separada, y aun así, tardaron bastante en comenzar a atacar directamente.

Con esto, bien podríamos decir que la causante de la discordia fue la misma madre, quien es la única, aparte de su paciente, que necesitaba aprender una lección. Después de todo, no es precisamente ético usar a tus propios hijos como conejillos de indias.