Tratamiento Real, romance encantador con muchos fallos

Tratamiento Real

Tratamiento Real

La nueva película de Netflix, Tratamiento Real, contiene todo lo que esperaríamos de una comedia romántica de la plataforma de streaming. Una trama simple y completamente irreal, con muchas conveniencias en su guion, y personajes que no saben ni dónde están parados.

Aun así, al contrario de muchos otros filmes del mismo género de la plataforma, esta película es disfrutable, siempre y cuando no te pares a analizarla mucho, puesto que los huecos en su trama son casi imposibles de ignorar. No es como si fuera extraño en lo más mínimo ver este tipo de fallos en este género, por lo que a los amantes del mismo les puede llegar a encantar.

 

Resumen

Seguimos la historia de Isabella, interpretada por Laura Marano (conocida por Austin y Ally), a la que sus amigos llaman Isy. Ella y su familia italiana viven en New York, en donde tienen un salón de belleza que sufre algunos problemas que la obligan a gastar sus ahorros en reparaciones.

La trama inicia con la llegada del príncipe Thomas a New York, quien está allí para conocer a su prometida, una “típica rubia estadounidense”, es decir, una chica rica, aparentemente torpe y tonta, cuyo mayor sueño en la vida es diseñar bolsos para perros. Lejos de ser un matrimonio por amor, su compromiso se debe a acuerdos entre los reyes y un magnate de negocios dueño de muchos hoteles.

La conveniencia se comienza a dar cuando los asistentes del príncipe deciden al fin llamar a un estilista para que arreglen la apariencia del príncipe, que ya tenía el cabello muy largo. El mayordomo intenta llamar a un profesional que le recomendaron, sin embargo, marca otro número por error, llamando a la peluquería de Isy.

Isy se emociona ante la idea de poder cobrar 500 dólares por un solo corte, siendo esta la oferta del mayordomo, y aunque le parece un tanto raro, igualmente acepta. Ya estando en el hotel, no tarda en darse cuenta de “estiradas” que son las personas de allí, tratando mal a los sirvientes, ignorándolos, cosa inaceptable para ella.

Ante tanta injusticia, Isy se va, dejando el corte del príncipe a la mitad. En vez de llamar a otro estilista, como haría cualquier otra persona, el príncipe busca la dirección de la peluquería de Isy para pedirle disculpas por lo que ocurrió, esperando que ella acepte terminar su corte.

Como si abandonar su trabajo a la mitad no fuera suficiente, Isy se niega a acabar el corte, a lo que interfieren sus familiares, recordándole que necesitan el dinero, y que no debe ser grosera. Sin poder defenderse, Isy cumple su trabajo, e intenta dejar las cosas hasta ahí, sin embargo, no duda en aceptar la oferta que le llega poco después, de ser la maquilladora de la boda, con el viaje pagado al lugar del matrimonio.

Con esta oportunidad en sus manos, Isy lleva a dos de sus amigas consigo, y se encargan de recorrer la ciudad en su primer día allá, aprovechando al máximo la visita. Posteriormente, Isy y el príncipe Thomas terminan saliendo juntos a la zona pobre de la ciudad de noche, debido a que Isy quería conocer la vida nocturna, pero sus amigas se negaron.

Una vez allí, ambos se dieron cuenta de que no solo no era la zona peligrosa que les habían dicho, sino que las personas en ese sitio eran muy amigables y divertidas. Conmovida con que este tipo de personas pasaran malos momentos, Isy inmediatamente quiso organizar una recolecta para llevarles, y así pudieran mejorar al menos un poco su estilo de vida.

Entre tanto tiempo que pasan juntos, comienzan a volverse cercanos, lo que llama la atención de otras personas, que utilizan esto para crear un escándalo en la prensa y de esta manera conseguir que los reyes envíen a Isy y sus amigas de regreso a su país. Es aquí cuando el príncipe Thomas se niega a dejarla ir, dándose cuenta de sus sentimientos, lo que lo lleva a romper su compromiso, esperando el odio de su prometida, quien le confiesa que tampoco lo ama, y que no le importa romper.

Luego de resolver una trama secundaria sobre el estado de la peluquería, el príncipe Thomas llega, montado en caballo, a buscar a Isy. De esta forma, ambos obtienen su “final feliz”.

Tratamiento Real

Crítica

Tratamiento real es un conjunto de clichés de romance combinados para producir un resultado que ciertamente llega a ser encantador, si te gusta este tipo de películas, claro. Su mayor problema radica en lo perfecta que es su protagonista, que parece ser la imagen misma de todo lo bueno que debería ser una persona, lo que la hace demasiado irreal como para empatizar realmente con ella.

Así mismo, el personaje del príncipe parece todo menos eso, carece por completo de autoridad, no sabe nada sobre su propio país, y sigue a ciegas todo lo que le piden sus padres, sus asistentes, e incluso lo que le pide una completa desconocida como Isy, sin siquiera dudar de ello. Básicamente, es alguien que si sube al trono regalará la patria al primero que lo intente estafar.

Esto hubiera quedado bien si hubiera sido el hijo de un empresario en bancarrota o algo por el estilo, pero que alguien con un cargo tan alto sea así es absurdo. Por otra parte, el que se le asigne tal puesto de estilista a alguien que ya ha dejado el trabajo a la mitad por sus sentimientos no es una buena opción bajo ninguna circunstancia.